Home Economía Tarifazo De Servicios Se Esperan Con Incertidumbre Los Aumentos En Facturación

El fuerte ajuste tarifario, que empezó con la electricidad, les tocó ayer al gas y el agua, con subas superiores al 300 por ciento. En los consumos más bajos de gas el incremento puede llegar a superar el 500 por ciento.

El Ministerio de Energía y Minería oficializó el incremento de las tarifas del servicio de gas domiciliario distribuido por redes, que promediará un 300 por ciento para los usuarios residenciales y llegaría al 1700 por ciento para las pequeñas y medianas empresas, con vigencia a partir de ayer. A su vez, el director general de AySA, Martín Heinrich, confirmó ayer que el aumento tarifario en el servicio de agua para su área de prestación (Ciudad Autónoma y conurbano) será del “216,6 por ciento en general”, con un máximo del 375 por ciento. En ambos casos se contempla la aplicación de una “tarifa social” para sectores de menores ingresos o con mayor grado de vulnerabilidad: jubilados o pensionados con ingresos de hasta dos veces el haber mínimo; empleados que perciben una remuneración bruta de hasta dos salarios mínimos; los titulares de programas sociales y quienes estén inscriptos en el régimen de monotributo social.

El fuerte incremento de las tarifas de gas y de aguas sucede al ya contundente aumento de las tarifas de electricidad a principios de año (vigente desde el 1º de febrero). En todos los casos, la consideración hecha por el gobierno nacional es la necesidad de reducir los subsidios a cargo de fondos fiscales y que estas tarifas han permanecido congeladas durante largos años. Por eso, en vez de tarifazo, los funcionarios hablan de “normalización” de los valores. Sin embargo, el impacto de estos aumentos, sumados a los del transporte, sobre los hogares más humilde es significativo.

Al igual de lo que en su momento se resolvió para el servicio eléctrico residencial, la facturación del suministro de gas seguirá siendo bimestral, pero los usuarios del servicio podrán optar por hacer el pago a la distribuidora en forma mensual. La decisión de mover los precios del gas para los tres segmentos del sistema (producción, transporte y distribución) se implementó a través de tres resoluciones, una de las cuales (la 31/2016) instruye al Enargas para que “efectúe una adecuación transitoria” en el marco de la denominada “revisión tarifaria integral”. La Resolución 28/2016, a su vez, señala en sus considerandos que “para promover inversiones en exploración y explotación de gas natural, a fin de garantizar su abastecimiento y de emitir señales económicas claras y razonables, resulta necesario implementar un nuevo esquema de precios del gas natural” por cuenca, para el fluido “de uso exclusivo para consumo residencial y comercial”, Por último, la Resolución 34/2016 establece los nuevos precios “en punto de ingreso al sistema de transporte, por cuenca de origen”, al gas natural para abastecimiento de las estaciones de servicio proveedoras de GNC (ver nota aparte). Las tres resoluciones mencionadas fueron publicadas en el Boletín Oficial de ayer.

Aunque los nuevos cuadros tarifarios serán dados a conocer y publicados por el Enargas, las autoridades del sector estimaron que el aumento promedio rondará el 300 por ciento. En medios especializados, en tanto, se estimó que en algunos sectores en particular la incidencia será muy superior. En un artículo publicado ayer por el portal El Inversor Online, se señala que los usuarios R1 (consumos inferiores a 500 metros cúbicos anuales) y R2, que consumen entre 500 y 1000 metros cúbicos al año, “pagarán por el gas 525 por ciento más”. El mismo informe recuerda que, “a diferencia del agua, la categoría de usuarios para el gas no se da por la zona (de residencia), sino por el nivel de consumo anual”. Así, para los usuarios de la categoría R3 (consumo anual de más de 1000 metros cúbicos), se calcula que “la suba del gas oscilará entre el 178 y 375 por ciento”.

Agrega la publicación que las pequeñas y medianas empresas que permanecen bajo el régimen de suministro por distribuidora, en la categoría SGP 1, 2 y 3) son las más afectadas por el aumento, ya que la suba del precio del gas que deberán afrontar alcanza hasta el 1700 por ciento (multiplica el valor de la factura por 18). El nuevo cuadro de tarifas a nivel de cuencas contempla, sin embargo, un régimen de premios para aquéllos que reduzcan su consumo respecto del mismo período del año anterior. Así, se fijan valores inferiores para quienes presenten un ahorro de consumo entre el 5 y el 20 por ciento, o de más del 20 por ciento, siempre comparando el último bimestre que se considere con el mismo período del año anterior. Los descuentos sobre el valor producto puede alcanzar hasta el 50 por ciento del valor del mismo. Vale recordar que el costo del gas en sí constituye una porción menor del total de la factura. Por lo tanto, la incidencia de aquel descuento en muy inferior.

En lo que se refiere a la tarifa del agua corriente, Heinrich, de AySA, eludió dar mayores precisiones dado que “el sistema tarifario es bastante complejo, porque está asociado con el tamaño de la propiedad”, Sin embargo, admitió que el aumento máximo puede alcanzar al 375 por ciento. “Lo importante es señalar que esto, más que un aumento, es un proceso de normalización tarifaria: hoy Buenos Aires (área metropolitana) paga una cuarta parte de lo que se paga en el resto del país”, indicó, reiterando el concepto que intenta imponer el gobierno nacional para evitar la alusión a un tarifazo.

El director general de AySA subrayó que “la propuesta de sistema de tarifa social” que se pondrá en marcha en esta oportunidad, destacando que “es un sistema automático de subsidio a quien no lo puede pagar, a la persona y no al hogar, en función de su real capacidad de pago, en función de un ingreso familiar de dos haberes mínimos”. Agregó Heinrich que “el sistema va a ser muy sencillo, con la primera factura ya va a estar disponible el sistema en Internet”.

Economía